A veces, cuando amamos tanto,
nos entra una carcajada irreverente, morbosa y molestosa, frente a mucha gente que no la entiende ni entenderá, como una mueca fruto de un secreto, de un suspiro...
A veces, cuando amamos tanto,
nos duele el estomago de tantas mariposas, de tanto orgullo perdido, de tanta guerra...
A veces, cuando amamos tanto,
nos pita el oído de tanto oír a Coltrane, nos incomoda la cama si estamos solos, y nos rebotan los besos en las bocas equivocadas...
Jajajaja...a veces, cuando amamos tanto, queremos amar un poquito más... siempre!

0 comentarios:
Publicar un comentario